
Groovekeeper: Sort the Record Shop
Sin clientes, sin dinero, sin presión de tiempo. Solo tú, los discos y las estanterías. Ordenas una tienda de discos género por género, en primera persona.
La tienda espera a que coloques los discos para poder abrir. No corre ningún temporizador, no hay nada que perder; la recompensa es la diferencia entre la sala desordenada en la que entraste y la sala ordenada que dejas atrás.